Si trabajás en obra o te toca supervisar proyectos, sabés que las botas de construcción con cemento son el pan de cada día, pero ese residuo es el peor enemigo del cuero y el hule. El cemento tiene propiedades alcalinas que, al secarse, absorben toda la humedad del material de tu bota, provocando que se tueste y se quiebre en poco tiempo. No permitás que un par caro se arruine solo porque pensás que el lodo y la mezcla son parte del 'look' de trabajo; el mantenimiento preventivo es lo que va a salvar tu inversión.
Cuando te caiga mezcla, lo mejor que podés hacer es actuar rápido y no esperar a que se ponga como piedra, porque después el daño es irreversible. Si ya se secó, por nada del mundo tratés de arrancarlo con un desarmador o algo filoso, porque vas a terminar rompiendo el material de la bota y dejando un agujero. Lo ideal es usar un cepillo de cerdas duras para botar el exceso de polvo y luego tratar la mancha con paciencia, cuidando no saturar el cuero de agua para que no se pudra.
Muchos patojos cometen el error de meter sus botas de construcción con cemento a la lavadora de la casa, y eso es lo peor que podés hacer por dos razones: arruinás la máquina y deformás el calzado. El movimiento brusco del tambor desprende las suelas y el calor del secado termina por chamuscar los acabados sintéticos o naturales de tus zapatos. Recordá que el calzado industrial requiere un trato especial, sobre todo si tiene punta de acero o refuerzos de hule que se pueden desprender con el agua caliente.
Cuidar tus botas no solo es cuestión de estética, sino de seguridad industrial y salud para tus pies durante las largas jornadas en la zona 14 o Carretera a El Salvador. Una bota mal cuidada pierde su capacidad de impermeabilidad, lo que significa que en pleno invierno te vas a mojar los pies y podrías pescar un resfriado o desarrollar hongos. Además, mantener el cuero hidratado después de quitarle el cemento asegura que la bota mantenga su flexibilidad, evitando que te salgan ampollas por la rigidez del material.
Si ya viste que tus botas están pidiendo auxilio y ese cemento no sale con nada, no te llevés las manos a la cabeza ni las tirés a la basura. En Londri somos expertos y ya lavamos más de 250,000 pares con un proceso 100% artesanal, sin usar lavadoras que dañen tus cosas. Vení a vernos a Parque Las Américas o Plaza Muxbal; el lavado de botas te sale en Q160 y si es tu primera vez, ¡tu primer lavado es GRATIS! Escribinos por WhatsApp y agendá tu cita hoy mismo para dejar tus botas como nuevas.