Si te fuiste de viaje a ver la nieve o vivís en una zona alta donde el frío pega fuerte, seguro tus botas de esquí terminaron manchadas por esa mezcla de nieve y sal de carretera. Esa costra blanca que ves no es solo suciedad, es cloruro que se come el material de tus botas si no te ponés las pilas para limpiarlas rápido. En Guate no vemos nieve seguido, pero si las traés de fuera, tenés que saber que el hule y las fibras sintéticas sufren un montón con esos químicos. No dejés que el recuerdo de tus vacaciones se arruine por un descuido, porque esa sal es corrosiva y puede rajar las suelas de tus botas carísimas.
Para empezar a cuidar tus botas de esquí con sal de carretera, lo primero que tenés que hacer es pasarles un trapo húmedo con agua dulce apenas llegués al hotel o a tu casa. No esperés a que la sal se seque por completo, porque ahí es cuando se mete en las costuras y empieza a debilitar el pegamento. Si ves que la mancha persiste, podés usar una mezcla muy suave de vinagre y agua, pero tené cuidado de no empapar el interior. Recordá que la humedad atrapada es el peor enemigo, especialmente si después las vas a guardar en el clóset por meses hasta tu próximo viaje.
Muchos cometen el error de meter las botas al sol o cerca de una fogata para que se sequen rápido, pero ¡ni se te ocurra hacerlo! El calor excesivo tuesta los materiales y hace que el hule se ponga quebradizo, perdiendo esa flexibilidad que necesitás en la montaña. Lo ideal es que se sequen a temperatura ambiente en un lugar ventilado. Si no les das el mantenimiento adecuado, cuando querás volver a esquiar, te vas a dar cuenta de que tus botas están tiesas o, peor aún, que las suelas se empezaron a despegar por la erosión que causó la sal.
Sabemos que limpiar este tipo de equipo técnico es una gran tarea y que a veces te da miedo arruinarlas vos mismo. Las botas de esquí son una inversión fuerte y no querés que un lavado casero termine mal. Por eso, lo mejor es confiar en expertos que sepan tratar materiales delicados y técnicos sin usar químicos que dañen las membranas impermeables. Mantener tu equipo nítido no solo es cuestión de estética, es cuestión de seguridad para que en tu próximo viaje no tengás accidentes por fallas en el material de tus botas de esquí.
Si ya viste que tus botas tienen esas manchas blancas difíciles o si simplemente querés que queden como nuevas antes de guardarlas, no te compliqués la vida. En Londri somos expertos y ya lavamos más de 250,000 pares de zapatos con un proceso 100% artesanal, sin meter nada a lavadoras. Traé tus botas a nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal, Carretera a El Salvador. Aprovechá que tu primer lavado es GRATIS o llevate uno de nuestros paquetes desde Q460 por 5 pares; solo escribinos por WhatsApp y vení a dejarlas ya mismo.