Si sos de los que se escapa a las cumbres cada vez que tenés oportunidad, sabés que el lodo y la humedad son parte del camino. Sin embargo, un enemigo silencioso aparece cuando caminás por zonas con salitre o sustratos minerales: las manchas de sal en tus botas de montaña. Este residuo no solo se ve feo, sino que si lo dejás ahí, empieza a resecar el cuero o a podrir las fibras sintéticas de tu calzado favorito, acortando su vida útil drásticamente.
No cometás el error de meter tus botas a la lavadora en cuanto llegués a casa; eso es lo peor que podés hacerle al pegamento y a la estructura del zapato. Para quitar la sal, lo ideal es que apenas terminés tu caminata, pasés un trapo húmedo con agua dulce para remover la mayor cantidad de residuo posible. Si la sal ya se secó y dejó esa marca blanca típica, vas a necesitar un cepillo de cerdas suaves para no rayar el material mientras desprendés los cristales que quedaron atrapados.
Muchos patojos creen que con un poco de jabón de platos se resuelve el problema, pero esos químicos son muy fuertes para el calzado técnico. Si tus botas son de cuero, la sal le roba la humedad natural, lo que provoca que se cuartee y perdás la impermeabilidad en plena temporada lluviosa. Es fundamental que después de limpiarlas, usés un acondicionador específico para evitar que el material se tueste y terminés con las botas rotas a mitad de un ascenso al volcán de Acatenango.
Tené en cuenta que las suelas de hule también sufren con la acumulación de minerales y suciedad. Si no las lavás bien, la tracción disminuye y podrías darte un buen ranazo en una bajada técnica o sobre grama húmeda. Limpiar las ranuras de la suela con un palillo o un cepillo duro es tedioso, pero es lo que garantiza que tus botas te sigan respondiendo cuando el terreno se pone difícil y resbaladizo.
Sabemos que después de una excursión cansada, lo último que querés es ponerte a frotar botas en la pila de tu casa. Si no querés arruinar tu equipo o simplemente no tenés tiempo, traé tus botas a Londri; somos expertos con más de 250,000 pares lavados y lo hacemos todo de forma 100% artesanal, sin lavadoras que dañen tus zapatos. Recordá que el lavado de botas cuesta Q160, pero si es tu primera vez con nosotros, ¡tu primer lavado es GRATIS! Escribinos al WhatsApp o visítanos en Parque Las Américas zona 14 o en Plaza Muxbal.