Si tenés un par de Converse o unos Vans que ya se ven chucos por tanto uso, seguro sabés que el canvas es un material delicado que no se puede meter así nomás a la lavadora. Lavar tus zapatos de lona en casa requiere paciencia porque, si te pasás de agua o usás el detergente equivocado, te arriesgás a que les salgan esas manchas amarillas horribles o que el pegamento de la suela se venza. Para empezar, tenés que quitarles los cordones y sacudirles el exceso de tierra o lodo si caminaste en grama húmeda, así evitás que la suciedad penetre más en el tejido.
El error más común que cometés es empapar el zapato completo bajo el chorro de agua fría o caliente. Lo ideal es que preparés una mezcla de agua tibia con un poquito de jabón suave y usés un cepillo de cerdas blandas para frotar circularmente sobre las manchas más difíciles. Tené cuidado con la fricción excesiva porque podés desgarrar las fibras del canvas, haciendo que el color pierda fuerza y tus tenis se miren viejos antes de tiempo. Una vez que terminés de tallar, usá un paño de microfibra apenas húmedo para retirar la espuma, asegurándote de no dejar residuos de jabón.
Para las suelas de hule, podés ser un poco más agresivo y usar un cepillo de cerdas duras para quitar la grasa que se pega en las orillas. Si notás que el hule sigue manchado, un truquito que ayuda mucho es usar una pizca de bicarbonato de sodio, pero recordá que esto nunca debe tocar la tela porque podría resecarla demasiado. Secar tus zapatos es la parte más crítica: jamás los pongás directo al sol porque el calor de Guate es fuerte y va a tostar el material, además de ponerlos amarillentos. Dejalos secar a la sombra en un lugar ventilado, metiéndoles papel periódico adentro para que no pierdan su forma original.
Si tus patojos regresan del colegio con los zapatos de canvas vueltos un desastre después de jugar en el recreo, no tratés de hacer milagros con cloro. El cloro debilita las costuras y le quita la vida al color original, dejando tus zapatos tiesos y propensos a romperse con cualquier movimiento. Es mejor que repitás el proceso de lavado suave un par de veces si la mancha persiste, en lugar de arriesgarte con químicos fuertes que solo van a arruinar tu inversión. La clave está en la técnica artesanal y en el tiempo que le dediqués a cada detalle del zapato.
Sabemos que con el tráfico de la zona 14 o las colas en Carretera a El Salvador, a veces no tenés tiempo ni de respirar, mucho menos de ponerte a cepillar tenis. No te compliqués la vida y mejor traenos tus zapatos a Londri en C.C. Parque Las Américas o Plaza Muxbal; somos expertos en lavado 100% artesanal y hemos rescatado más de 250,000 pares sin usar lavadoras. Aprovechá que tu primer lavado es GRATIS o pedí tu paquete de 5 pares por Q460 para que siempre andés nítido. Escribinos por WhatsApp ahora mismo y agendá tu servicio para que tus zapatos de canvas queden como nuevos.