Las plantillas ortopédicas son una inversión en salud. Pero si no las lavás correctamente, pierden su forma, soporte y terminan siendo inservibles.
Plantillas de memory foam (como las de Skechers): nunca las sumergás en agua. La espuma absorbe el líquido y tarda días en secar, lo que genera olor y puede deformar la estructura. Limpiálas con un paño húmedo y jabón neutro.
Plantillas rígidas de polipropileno (recetadas por ortopedista): estas sí pueden lavarse con agua y jabón. Son resistentes y no absorben humedad. Secálas con toalla y dejá secar al aire.
Plantillas de gel: lavá con paño húmedo. El gel no absorbe agua pero el forro textil sí. Evitá sumergirlas completamente.
Plantillas de corcho (como las de Birkenstock): nunca mojar. Limpiá en seco con cepillo suave. El corcho absorbe agua, se expande y pierde forma.
Para desinfectar cualquier tipo de plantilla, rociá con spray desinfectante o usá bicarbonato de sodio. Dejá reposar toda la noche y sacudí por la mañana.
En Londri incluimos la limpieza de plantillas removibles sin costo extra con el lavado de tus zapatos. Las tratamos según su material para que no pierdan soporte.