Si tenés unas Caterpillar de cuero engrasado, sabés que son caballos de batalla para el diario vivir, pero no por eso las vas a dejar tiradas. Este tipo de cuero tiene una protección especial de aceites que lo hace resistente, pero si se te llenan de lodo del predio o se te manchan con la polvazón de la calle, el material se empieza a resecar. Para que no se cuarteen, lo ideal es que les pasés un cepillo de cerdas suaves apenas llegués a tu casa, quitando cualquier rastro de tierra que pueda absorber la humedad natural de la piel. No cometás el error de usar detergentes fuertes, porque esos solo le quitan el brillo mate tan chilero que traen tus CAT de fábrica.
Cuando te toca caminar bajo la lluvia en pleno invierno guatemalteco, tus botas sufren más de la cuenta por el agua y la humedad. Si se te mojan, nunca las pongás cerca de la estufa o atrás de la refri para que se sequen rápido, porque el calor extremo va a tostar el cuero y lo va a dejar inservible. Lo mejor que podés hacer es meterles papel periódico adentro para que absorba el agua y dejarlas a temperatura ambiente en un lugar ventilado. Una vez estén secas, recordá que el cuero engrasado necesita nutrición constante con productos específicos como grasa de foca o ceras naturales para que sigan siendo impermeables.
Cuidar tus Caterpillar también implica ponerles coco a las suelas de hule, que son famosas por aguantar de todo pero igual se desgastan. Muchas veces el problema no es solo la suciedad de afuera, sino el sudor que se queda atrapado adentro del botín después de una jornada larga de chance. Te recomendamos rotarlas; no usés el mismo par todos los días de la semana para que el cuero pueda "respirar" y no agarre mal olor. Si ves que el cuero se mira pálido o con rayones, es la señal clara de que ya les urge una hidratación profunda para rescatar ese tono café oscuro original.
Sabemos que a veces el tiempo no te alcanza entre el tráfico de la ciudad y las vueltas del trabajo, y es ahí donde podés cometer errores fatales como meterlas a la lavadora. Hacer eso es firmar la sentencia de muerte de tus Caterpillar, porque el movimiento brusco y el exceso de agua arruinan las fibras del cuero y despegan la suela. Tampoco te confiés de cualquier limpiador que te vendan en la calle; lo barato sale caro si terminás manchando permanentemente un calzado que te costó tus buenos Quetzales. Mejor buscá manos expertas que sepan tratar el cuero con el respeto que se merece.
En Londri somos los meros expertos en dejar tus CAT como nuevas con nuestro lavado 100% artesanal, sin usar máquinas que las maltraten. Si tus botas ya piden auxilio, traelas a nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal, Carretera a El Salvador. Tenemos el Lavado de Botas por Q160 o, si vas empezando con nosotros, ¡aprovechá que tu primer lavado es GRATIS! Escribinos por WhatsApp hoy mismo y agendá tu servicio para que tus Caterpillar aguanten muchos años más.