Si tenés un par de botas o zapatos de cuero encerado, sabés que son una inversión para toda la vida si los tratás bien. Este material es especial porque tiene una capa de cera que lo protege de la humedad, algo vital si vivís en Guatemala durante el invierno cuando las lluvias no perdonan. Sin embargo, si no les das el mantenimiento adecuado, el cuero se puede resecar y perder ese brillo mate tan elegante que lo caracteriza. No cometás el error de usar cualquier químico, porque podés arruinar la textura natural del material de forma permanente.
Para cuidar zapatos de cuero encerado correctamente, lo primero que debés hacer es quitarles el polvo con un cepillo de cerdas suaves después de cada uso. Si caminaste por la grama o te agarró un aguacero en la zona 14, asegurate de secarlos a temperatura ambiente y nunca cerca de una estufa o del sol directo. El calor excesivo tuesta el hule de la suela y hace que el cuero se parta, así que tené paciencia. Una vez secos, podés aplicar una capa ligera de cera acondicionadora especial para mantener la flexibilidad de la piel y que no aparezcan esas grietas feas en los pliegues.
Muchos patojos creen que el cuero encerado se limpia igual que el cuero liso brillante, pero la verdad es que requiere menos fricción y más nutrición. Si notás que tus zapatos tienen rayones blancos, no te asustés, es normal en este tipo de acabado; simplemente frotá la zona con tus dedos y el calor corporal ayudará a que la cera se redistribuya. Si la mancha es de lodo seco, usá un trapo apenas húmedo y hacelo con movimientos circulares suaves. Recordá que el exceso de agua es el peor enemigo, así que no se te ocurra meterlos en una palangana o mojarlos de más.
Si tus zapatos ya perdieron su color original o se ven muy opacos, es momento de una hidratación profunda que solo expertos pueden dar. En Guatemala, el clima cambia de un momento a otro y eso afecta la durabilidad de tus tenis o botas favoritas. Mantener el cuero encerado implica conocer el punto exacto de grasa que necesita el material para no saturar los poros. Si sentís que ya no podés dejarlos como nuevos vos solo, lo mejor es buscar manos profesionales que entiendan la delicadeza de este proceso artesanal.
No dejés que tus zapatos se mueran en el clóset por falta de cariño o por un mal lavado en casa. En Londri somos expertos y ya lavamos más de 250,000 pares con un método 100% artesanal, sin usar lavadoras que dañen el pegamento o la costura. Vení a visitarnos a Plaza Muxbal en Carretera a El Salvador o al Centro Comercial Parque Las Américas en zona 14. ¡Aprovechá que tu primer lavado es GRATIS! Escribinos por WhatsApp hoy mismo y agendá tu cita para que tus botas queden nítidas.