¿Sentís que ya no podés ni quitarte los zapatos al llegar a casa porque el tufo te delata? El mal olor en los zapatos cerrados es un clavo bien común en Guate, especialmente por la humedad de nuestra temporada lluviosa o tras una chamusca intensa. No te sintás mal, no es que seás coche, lo que pasa es que el sudor se queda atrapado en el material y las bacterias hacen su agosto ahí adentro. Si no ventilás bien tus tenis o botas después de usarlos, ese olor se va quedando impregnado hasta que se vuelve insoportable.
Para empezar a combatir ese aroma fatal, tenés que entender que la clave está en la humedad. Si te agarró el agua en la calle o si sudás mucho, lo peor que podés hacer es guardar tus zapatos cerrados en el clóset de una vez. Buscá un lugar ventilado y meteles papel periódico para que absorba el exceso de agua; esto ayuda un montón a que no se pudra la plantilla. También podés probar remedios caseros como el bicarbonato de sodio, dejándolo actuar toda la noche para que neutralice la acidez del sudor, pero tené cuidado porque algunos materiales se pueden resecar.
Otra maña muy buena es rotar tu calzado diario para que tengan tiempo de "respirar". Si usás los mismos zapatos pal' colegio o la oficina todos los días, la humedad nunca termina de evaporarse y las bacterias se reproducen como locas. Tratá de usar calcetines de algodón que de verdad absorban la transpiración y evitá los materiales sintéticos que solo hacen que el pie te hierva. Si tus zapatos ya huelen a puro queso o a humedad vieja, un poco de alcohol en spray puede ayudar a desinfectar, pero no es una solución definitiva para las capas profundas de tela.
Mucha gente comete el error de meter sus zapatos a la lavadora pensando que así se soluciona el problema, ¡pero ni se te ocurra hacerlo! El exceso de agua y el calor del centrifugado terminan arruinando el pegamento, deformando la suela de hule y haciendo que se despeguen. Al final, solo vas a lograr que huelan a humedad mojada y que se vean viejos antes de tiempo. Un lavado superficial no quita las bacterias que están metidas en las fibras de la plantilla, que es donde realmente se origina el mal olor en la mayoría de zapatos cerrados.
Si ya probaste de todo y ese olor sigue ahí, lo mejor es que te dejés de cuentos y se los encargués a los expertos. En Londri sabemos exactamente cómo tratar cada material, desde cuero hasta lona, sin arruinar tus piezas favoritas. Nos enfocamos en una limpieza profunda y artesanal que elimina el sucio y las bacterias desde la raíz para que volvás a caminar con confianza. No perdás más tiempo con trucos que no funcionan y dale a tus zapatos el cuidado que se merecen con gente que sí sabe del tema.
¡Vení a visitarnos y sentí la diferencia de un calzado de verdad limpio! Recordá que tenemos sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 y en Plaza Muxbal, Carretera a El Salvador. Si es tu primera vez con nosotros, ¡tu primer lavado es GRATIS! No dejés que el mal olor te venza; escribinos por WhatsApp para agendar tu servicio o traé tus pares de una vez. Tenemos paquetes desde Q460 por 5 pares para que toda tu colección quede como nueva y con un olor nítido.