Seguro te ha pasado que después de caminar todo el día por la zona 14 o de meterte al lodo en el invierno de Guate, llegás a casa y tirás tus zapatos favoritos sin pensarlo dos veces. El problema es que, con el tiempo, el cuero y la tela pierden su estructura natural y empiezan a aparecer esas arrugas feas en el empeine que hacen que tus tenis parezcan viejos. Usar hormas es el secreto mejor guardado para que tu calzado mantenga esa forma nítida, como si los acabaras de sacar de la caja ayer mismo. Ponerles una horma después de usarlos ayuda a que el material se estire de vuelta a su posición original mientras el zapato se enfría y se seca.
Existen diferentes tipos de hormas en el mercado y saber elegir la correcta es clave para no arruinar tu inversión. Las hormas de madera de cedro son las mejores, no solo porque mantienen la forma, sino porque absorben la humedad del sudor y eliminan los malos olores de forma natural. Si buscás algo más económico para tus zapatos del diario o los del colegio de los patojos, las hormas de plástico cumplen la función básica de evitar que la punta se colapse. Eso sí, asegurate de que la horma sea del tamaño correcto; si es muy grande, podés estirar de más el zapato y si es muy pequeña, no te servirá de nada.
No desesperés si no tenés hormas profesionales a la mano en este momento, siempre podés usar trucos caseros mientras comprás unas de verdad. Podés usar papel periódico o papel de seda, haciendo bolas compactas que rellenen bien la punta y el talón para que el zapato no se doble. Esto es súper importante si te agarró un bombazo de agua en la calle y tus zapatos terminaron empapados, ya que el papel ayuda a absorber el agua de adentro hacia afuera. Evitá a toda costa dejar tus zapatos cerca de la estufa para secarlos, porque el calor extremo tuesta los materiales y les quita la flexibilidad, dejándolos tiesos como un cartón.
Las hormas no son solo para zapatos formales de oficina; tus sneakers de colección y hasta las botas de cuero para ir a Carretera a El Salvador las necesitan. Si tenés tenis de materiales sintéticos o de tela, las hormas ayudan a que la suela de hule no se empiece a curvar hacia arriba con el uso constante. Para las botas, existen hormas especiales de cuello alto que evitan que el cuero se quiebre en el área del tobillo, algo que pasa mucho por el roce constante al caminar. Invertir en un buen par de hormas te va a ahorrar un montón de plata a largo plazo porque vas a tener que comprar zapatos nuevos con menos frecuencia.
Mantené tus zapatos siempre impecables y con la forma perfecta confiando en los expertos que más saben en Guate. En Londri hemos lavado más de 250,000 pares con un proceso 100% artesanal, sin lavadoras que dañen tus piezas favoritas, asegurando que cada detalle reciba la atención que merece. Date una vuelta por nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal, y aprovechá que ¡tu primer lavado es GRATIS! Escribinos por WhatsApp ahora mismo para agendar tu servicio; tenemos paquetes desde Q460 por 5 pares para que tus tenis siempre luzcan como nuevos.