Seguro ya sabés que cuidar el medio ambiente es importante, por eso siempre cargás tus bolsas reutilizables cuando vas al súper o al mercado. Lo que quizá no habías pensado es que esas bolsas acumulan un montón de bacterias, restos de comida y mugre con cada uso. Si metés la carne, las verduras con tierra o los botes de leche ahí mismo, estás creando el ambiente perfecto para que los gérmenes se den un festín. Limpiarlas no es un lujo, es una necesidad para que no llevés contaminación a tu cocina.
No todas las bolsas son iguales, así que fijate bien de qué material están hechas antes de mojarla. Si tenés las de tela de algodón, podés lavarlas a mano con un jabón suave para que no se encojan ni pierdan su forma. Por otro lado, las bolsas tipo "hule" o de polipropileno, que son las más comunes en los súper de Guatemala, necesitan un trato distinto. A esas les pasás un trapo húmedo con desinfectante y quedan nítidas, pero jamás las metas a una secadora porque se te van a derretir por el calor.
Prestá atención a las costuras y al fondo de la bolsa, que es donde más se junta la suciedad. Si se te derramó un poco de jugo de pollo o se rompió una bolsa de frijoles, tenés que actuar rápido para que no agarre mal olor. Un truco buenísimo es usar un poco de bicarbonato de sodio para neutralizar los aromas antes de lavarlas a profundidad. Recordá que si llevás tus bolsas al mercado de la zona o a la terminal, es fijo que van a recolectar más polvo y bacterias del ambiente, así que hacelo seguido.
Secar las bolsas es el paso que la mayoría de mara olvida y es el más crítico. Nunca guardés una bolsa si todavía está un poquito húmeda, porque le va a salir moho y ese olor a guardado no se quita con nada. Lo mejor es colgarlas al aire libre, pero que no les pegue el sol directo por horas porque el material se tuesta y se termina rompiendo. Asegurate de que estén bien secas por dentro y por fuera antes de doblarlas y meterlas otra vez al baúl del carro.
Si sos de los que cuidan cada detalle de su outfit, recordá que tus accesorios también hablan de vos. No solo se trata de las bolsas del súper, sino de tus mochilas, morrales y hasta tus tenis favoritos que usás para ir a todos lados. Mantener tus cosas limpias alarga su vida útil y te hace ver impecable en cualquier lugar, ya sea que estés caminando por Plaza Muxbal o de compras en zona 14. Ese cuidado extra es lo que marca la diferencia entre algo que dura años y algo que tenés que tirar a la basura.
En Londri sabemos que amás tus cosas y por eso las cuidamos como si fueran nuestras. Ya lavamos más de 250,000 pares de zapatos con nuestro proceso 100% artesanal, sin usar lavadoras que arruinen los materiales. Si tus tenis están pidiendo auxilio después de un día de lluvia en la ciudad, traelos a nuestras sucursales en Parque Las Américas o Plaza Muxbal. Recordá que tu primer lavado es GRATIS, así que aprovechá y escribinos hoy mismo por WhatsApp para agendar tu cita y dejar tus zapatos como nuevos.