Si te acabás de ir de mochilero a Atitlán o regresaste de un viaje largo por Europa, seguro tu mochila cargó con todo: sudor, tierra de la grama y quizás hasta algún resto de comida. Lavar una mochila de viaje grande no es tan sencillo como meterla al chucho de la lavadora de tu casa, ya que el exceso de agua y el movimiento brusco pueden arruinar los herrajes y descocer las costuras. Tenés que entender que estos accesorios están diseñados para resistir el peso, pero no el maltrato de los ciclos de lavado industriales que dañan las capas impermeabilizantes.
Antes de empezar, desocupá hasta el último rincón; revisá bien los cierres ocultos para que no se te quede ninguna moneda o clip que pueda manchar la tela con óxido. Si ves que tiene manchas de lodo seco, usá un cepillo de cerdas suaves para quitar el exceso antes de mojarla, así evitás que la suciedad se impregne más en las fibras del nailon. Recordá que el hule de los refuerzos internos se puede tostar si aplicás químicos muy fuertes o si la dejás secar directo bajo el solazo de mediodía aquí en Guate.
Para un lavado en casa que no sea un desastre, lo ideal es usar agua tibia y un jabón neutro, evitando por completo el cloro que debilita las costuras. Si tu mochila es de esas técnicas con estructura de metal, asegurate de quitársela si el diseño lo permite, o limpiala con un trapo húmedo para evitar que la humedad se quede atrapada en el espaldar. Lavar este tipo de equipos requiere paciencia, especialmente en las correas de los hombros que suelen acumular la mayor cantidad de olores por el sudor constante durante las caminatas.
El secado es el paso donde la mayoría mete la pata: nunca, por nada del mundo, la pongás en una secadora de ropa porque el calor va a derretir los acabados plásticos. Lo mejor es colgarla boca abajo a la sombra, en un lugar con mucha ventilación, para que el agua no se estanque en el fondo de los compartimentos. Tomá en cuenta que una mochila grande puede tardar hasta dos días en secarse por completo, especialmente si estamos en plena temporada lluviosa y hay mucha humedad en el ambiente.
Si sentís que tu mochila ya es una causa perdida o simplemente no tenés el tiempo (ni el espacio) para pelearte con tanta tela en el lavadero, nosotros te echamos la mano. En Londri tenemos experiencia lavando más de 250,000 pares y accesorios de forma 100% artesanal, cuidando cada detalle sin usar máquinas que maltraten tus cosas. Traé tu mochila a nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal en Carretera a El Salvador; aprovechá que tu primer lavado es GRATIS o preguntá por nuestros paquetes desde Q460 para que todo tu equipo de viaje quede nítido. ¡Escribinos por WhatsApp y agendá ya!