Los zapatos de lona — como los Converse, los Vans clásicos o cualquier tenis de tela — son de los más populares en Guatemala. Son cómodos, versátiles y accesibles. Pero también son de los que más rápido se ensucian y, si se lavan mal, se deforman o encogen.
El error más grave es meterlos a la lavadora. Aunque la lona aguanta agua, el centrifugado estira y deforma la tela, y el calor de la secadora puede encoger el zapato hasta una talla menos. ¿El resultado? Un par que ya no te queda bien.
El método correcto: removí cordones y plantillas. Cepillá la suciedad seca con un cepillo de cerdas suaves. Preparé una mezcla de agua tibia con jabón de trastes o jabón neutro. Con un cepillo suave, trabajá la solución sobre toda la superficie de la lona en movimientos circulares.
Para tenis de lona blancos, podés agregar bicarbonato de sodio a la mezcla para potenciar el efecto blanqueador. Dejá actuar por 15-20 minutos antes de enjuagar. Esto funciona especialmente bien en Converse blancos o Chuck Taylor.
El enjuague se hace con un paño húmedo, removiendo todo el jabón. Nunca sumerjás los zapatos de lona completamente si tienen suela de hule pegada, porque el agua puede debilitar el pegamento.
Para el secado, rellenálos con papel blanco (no periódico, que puede manchar la tela) y dejá secar a la sombra. El sol directo puede amarillear la tela blanca.
En Londri lavamos zapatos de lona con técnicas que preservan la forma y el color original. Si tenés unos Converse o Vans que necesitan rescate, traélos o pedí servicio a domicilio. Primer lavado GRATIS.