Las botas de trabajo industriales están diseñadas para protegerte, pero necesitan mantenimiento regular para cumplir su función. Una bota sucia o deteriorada puede perder sus propiedades de seguridad.
Empezá removiendo el lodo y escombros gruesos con una manguera de baja presión o un cepillo. Nunca usés presión alta, ya que puede dañar las costuras y penetrar las membranas impermeables.
Para la limpieza del cuero, usá jabón de pH neutro y un cepillo suave. Evitá detergentes comunes que pueden resecar el cuero y degradar los tratamientos impermeabilizantes.
Las suelas de seguridad merecen atención especial. Limpiá los surcos con un cepillo de dientes viejo para remover piedras y escombros que pueden afectar la tracción.
Si tus botas tienen punta de acero, revisá que no haya oxidación visible. Un poco de aceite mineral en las partes metálicas expuestas previene la corrosión.
El secado es crítico. Nunca las sequés cerca de calefactores o al sol directo. El calor extremo daña el cuero, los adhesivos y puede deformar los componentes de seguridad.
En Londri ofrecemos servicio especializado para calzado industrial con tratamientos que restauran la impermeabilidad y extienden significativamente la vida útil de tus botas de trabajo.