Los bolsos y carteras de cuero son accesorios de inversión que, con el cuidado adecuado, pueden durar toda una vida. En Londri hemos expandido nuestros servicios para incluir el cuidado profesional de estos accesorios.
El vaciado completo es el primer paso. Revisá todos los bolsillos y compartimentos. Las migas, monedas y residuos pueden causar manchas y olores con el tiempo.
Para la limpieza exterior, usá un paño húmedo (no mojado) con jabón específico para cuero. Trabajá en movimientos circulares suaves, sin frotar agresivamente.
El interior también importa. Volteá el forro si es posible y aspiralo. Para manchas en el forro de tela, usá un poco de bicarbonato de sodio y dejalo actuar antes de cepillar.
Las asas son la zona de mayor desgaste por el contacto constante con la piel. Limpialas regularmente con un paño húmedo y aplicá acondicionador mensualmente.
El almacenamiento correcto es crucial. Rellená el bolso con papel de seda para mantener su forma. Guardalo en una bolsa de tela (nunca plástico) en un lugar fresco y seco.
Los herrajes metálicos (cierres, hebillas, cadenas) se limpian con un paño seco. Evitá productos de limpieza de metal que pueden manchar el cuero circundante.