¡Híjole! Te estabas echando un tu almuerzo bien rico y de pronto, ¡pum!, cayó la gota de curry justo en tus tenis blanquitos. No te sintás mal, que a todos nos ha pasado, pero tenés que actuar rápido porque el curry es de las manchas más "shucas" para quitar por su colorante natural. Si dejás que se seque, el tinte amarillo se va a meter hasta lo más profundo de las fibras de la tela o del cuero, y ahí sí que te va a costar un mundo sacarlo. No perdás el tiempo y agarrá una servilleta para absorber lo que podás sin frotar mucho, para no regar más el relajo.
Para empezar el rescate en tu casa, buscá un poco de vinagre blanco y bicarbonato de sodio, que son los mejores aliados contra el desastre. Hacé una pastita y aplicala con cuidado sobre la mancha, dejándola reposar un buen rato para que el químico natural empiece a soltar el color amarillo. Si tus zapatos son de lona, podés usar un cepillo de dientes viejo para sobar suavemente la zona afectada hasta que veás que el color va desapareciendo. Recordá que si usás jabones con muchos químicos, podrías terminar manchando tus tenis de un color amarillento permanente que se mira bien feo bajo el sol de Guate.
Si tus zapatos son de cuero o imitación piel, tenés que tener todavía más cuidado porque no podés empaparlos tanto. El curry puede penetrar los poros del material y dejar una sombra que parece que tus zapatos están viejos o percudidos. En este caso, lo mejor es usar un paño de microfibra apenas húmedo y tratar de limpiar de afuera hacia adentro para concentrar la mancha en un solo punto. No se te ocurra meterlos a la lavadora, porque el calor del ciclo de lavado o de la secadora va a "cocinar" la mancha de curry y ahí sí que ya no la sacás con nada.
Después de que hayás intentado limpiarlos, dejalos secar en la sombra en un lugar ventilado, pero nunca los pongás directo bajo el solazo de mediodía porque eso también fija los pigmentos del curry. Revisá bien si quedó algún rastro amarillento antes de guardarlos en el clóset. Muchas veces parece que ya se quitó cuando están mojados, pero al secarse vuelve a aparecer ese tono color mostaza que tanto nos choca. Si después de dos intentos la mancha sigue ahí, mejor no sigás insistiendo porque podés arruinar la textura del zapato y dejarlo todo peludo o con el hule reseco.
¿Mirás que la mancha no sale por nada del mundo? No te estresés ni los tirés a la basura, mejor traélos a Londri para que nosotros nos encarguemos de toda la chamba. Con más de 250,000 pares lavados, sabemos exactamente qué productos usar para que tus zapatos queden como nuevos, sin usar lavadoras que los maltraten. Vení a vernos a Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal, Carretera a El Salvador; y acordate que si es tu primera vez con nosotros, ¡tu primer lavado es GRATIS! Agendá ya por WhatsApp y aprovechá nuestros paquetes de 5 y 10 pares para que siempre andés nítido.