En Guatemala, la temporada de lluvia (mayo a octubre) es implacable. Un aguacero te agarra en la calle y tus zapatos terminan cubiertos de lodo. Si vivís en zonas como Mixco, Villa Nueva o Carretera a El Salvador, sabés de lo que hablo: las calles se vuelven lodazales.
La regla número uno: dejá que el lodo se seque completamente antes de limpiarlo. Intentar limpiar lodo húmedo solo lo esparce y lo mete más profundo en las fibras. Una vez seco, golpeá las suelas entre sí para botar los pedazos grandes.
Para el lodo seco que queda adherido, usá un cepillo de cerdas firmes y cepillá en una sola dirección (no de ida y vuelta). Esto levanta el lodo sin dañar la superficie del zapato.
En tenis de mesh o tela, después de remover el lodo seco, limpiá con un paño húmedo con jabón de pH neutro. Trabajá de afuera hacia adentro de la mancha para no expandirla.
Las botas de cuero que se ensucian con lodo necesitan un tratamiento completo después de la limpieza: secado natural, acondicionador de cuero y re-impermeabilización. El lodo reseca el cuero porque le roba la humedad natural.
Para gamuza embarrada, esperá a que seque totalmente y cepillá con un cepillo de gamuza (cerdas de latón). Nunca usés agua en gamuza con lodo: el agua fija la mancha permanentemente.
En Londri recibimos más zapatos enlodados durante el invierno guatemalteco que en cualquier otra época. Nuestro lavado profundo remueve todo rastro de lodo y dejamos tus zapatos como si nunca hubieran tocado un charco. Primer lavado GRATIS.