Si estás pensando en comprarte unos nuevos artículos para el colegio o la oficina, saber distinguir entre el cuero genuino y el material sintético es clave. El cuero animal tiene poros naturales que le permiten "respirar", lo que evita que se te calienten demasiado los pies en los días de calor en Guate. Por el contrario, el material sintético, aunque suele ser más barato, es básicamente plástico que no deja pasar el aire, lo que muchas veces termina provocando mal olor si no tenés cuidado. Tenés que fijarte bien en las texturas: el cuero real es irregular y se siente tibio al tacto, mientras que lo sintético es demasiado perfecto y frío.
El mantenimiento de ambos materiales es un mundo totalmente distinto y si te equivocás, podrías arruinar tus zapatos favoritos. El cuero genuino necesita hidratación constante porque, si se seca, se empieza a quebrar y ya no hay vuelta atrás; necesitás usar cremas y bálsamos especiales para que se mantengan suaves. En cambio, con los zapatos de hule o cuero sintético, la limpieza es más superficial ya que el material no absorbe productos. Si caminás mucho por la grama o te agarra la lluvia en plena zona 14, recordá que el cuero de verdad puede absorber humedad y necesita un secado lento, nunca lo pongás directo al sol.
Una gran ventaja del cuero genuino es su durabilidad frente al paso del tiempo, siempre y cuando sepás cómo tratarlo. Con los años, este material desarrolla una pátina que lo hace ver incluso mejor, adaptándose a la forma de tu pie como si fuera un guante. Lo sintético, por muy "premium" que se vea en la vitrina del centro comercial, tiende a pelarse o descascararse en las zonas donde el pie dobla al caminar. No dejés que tus botas de Q1,500 se mueran por falta de cariño; aprendé a identificar qué tenés en el clóset para darles el trato que se merecen.
Durante la temporada de invierno aquí en Guatemala, los zapatos sufren el doble por el lodo y la humedad de las calles. Si tenés zapatos sintéticos, un trapo húmedo te saca de apuros rápido, pero con el cuero la historia cambia porque las manchas de agua pueden dejar cercos permanentes. Es vital que usés protectores impermeabilizantes si pensás salir cuando el cielo está cerrado. Cuidar tus pertenencias no es solo cuestión de estética, es una inversión para que no tengás que estar gastando en zapatos cada seis meses.
Si sentís que tus zapatos ya perdieron el brillo o tienen manchas que no lográs quitar por más que probás, no te chấtoneés tratando de lavarlos vos mismo en casa. En Londri somos expertos y ya lavamos más de 250,000 pares con un proceso 100% artesanal, sin usar lavadoras que maltraten el material. Vení a visitarnos a nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal en Carretera a El Salvador. ¡Aprovechá que tu primer lavado es GRATIS! Escribinos por WhatsApp y agendá tu cita hoy mismo para dejar tus zapatos como nuevos.