Si trabajás en construcción, fábricas o bodegas aquí en Guatemala, sabés bien que tus zapatos de seguridad industrial sucios son el pan de cada día. No importa si caminás entre lodo en la temporada lluviosa o si te toca lidiar con aceite y grasa de máquinas; ese calzado aguanta de todo pero tiene un límite. Si los dejás acumulando mugre, el cuero se tuesta, las costuras se vencen y esa inversión que hiciste para proteger tus pies se va directo a la basura antes de tiempo. Además, unos zapatos cochinos en la obra no solo se ven mal, sino que pueden comprometer tu agarre y seguridad.
Muchos patojos cometen el error de meter sus botas de seguridad a la lavadora pensando que así salen más rápido, ¡pero ni se te ocurra hacerlo! El hule de la suela se puede deformar y el refuerzo de la punta, ya sea de acero o policarbonato, termina dañando el tambor de tu máquina o rompiendo el material sintético del zapato. Aquí en Guate, con el calor y la humedad, si no los secás bien después de lavarlos, les sale un mal olor que no se quita con nada. Tenés que entender que el calzado industrial requiere un cuidado especial para que la protección siga intacta y tus pies no sufran por hongos o bacterias.
El mantenimiento preventivo es clave si querés que te duren un par de años más. Después de una jornada pesada, usá un cepillo de cerdas duras para quitar el exceso de mezcla o tierra seca; hacelo siempre afuera de tu casa para no ensuciar todo. Si tus zapatos están manchados de grasa pesada, necesitás productos que no sean abrasivos para no debilitar el cuero. Recordá que la seguridad industrial no es solo por fuera, el interior también acumula sudor que degrada las plantillas, así que dales un respiro y dejalos en un lugar ventilado, lejos del sol directo que los tuesta.
Sabemos que con el tráfico de la capital o las vueltas en Carretera a El Salvador, lo último que querés es pasar horas fregando tus botas. Por eso, lo mejor es dejarle la chamba a los que sí saben tratar con materiales rudos sin arruinarlos. Ya sea que tengás unas botas altas o zapatos de seguridad tipo tenis, el tratamiento artesanal asegura que cada rincón, desde los ojales hasta la suela de hule, quede nítido. No te arriesgués a perder la garantía de tus botas por un mal lavado casero cuando tenés opciones profesionales a la mano.
En Londri nos encargamos de que tus zapatos de seguridad industrial sucios queden como nuevos sin usar ni una sola lavadora. Vení a vernos a nuestras sucursales en C.C. Parque Las Américas en zona 14 o en Plaza Muxbal; tenemos la experiencia de más de 250,000 pares lavados que respaldan nuestro trabajo. Recordá que el lavado de botas te sale en Q160, pero si es tu primera vez con nosotros, ¡tu primer lavado es GRATIS! No lo pensés más, escribinos al WhatsApp para agendar tu cita y cuidá tu herramienta de trabajo como se debe.